¿Qué quieres? ¿Hacerme llorar? Ya lo has logrado. Mi corazon reniega de que sigas aqui, presionando contra el, dejandome sin respiración, consumida por mi oscuridad, tan frágil, tan estupidamente deprimida.
¿Y ahora qué? ¿Vienes con algo nuevo? ¡No me jodas! Ya no hay nada nuevo, ya lo vi todo, ya lo senti todo, ya no me queda ninguna lagrima que llorarte, o almenos eso pensaba.
¿Por qué regresas? No te basta con herirme sino que tambien lo haces con los que quiero. Por qué te apoderas de todas las cosas que creía buenas, por que me hundes más en esta oscuridad que nunca acaba, ya quiero ver la luz, ¿Es pecado pedir compasion? Pues entonces quiero ser pecadora, y probar de aquel dichoso infierno al cual los creyentes temen; aquel infierno no puede ser peor que este.
¡DEJALA EN PAZ! Ella no te merece, tú no la mereces a ella. No la quiero ver llorar cuando otros se lastiman mutuamente y tu risa macabra se escucha como un eco fastidioso; ¿Ya acaso no has hecho suficiente? Todas las lagrimas que de niña te ofrecio no bastan y la quieres ver arrodillada de nuevo ante tu inmunda presencia, prefieriendo la vida ajena a la de ella, rogandote que te vayas, que no vuelvas. Yo la amo, ¿Por eso lo haces verdad? Nunca mis lagrimas y mi sangre seran suficientes, tu sed me enoja, saciate y largate.
Los gritos, las peleas, las maldiciones, las lagrimas, la sangre...
Vete por favor, ahora me tienes a tus pies, rogandote que te vayas, que nos dejes tranquilos. No quiero verla llorar, no quiero que su corazon se agite, me da miedo que me falte, la amo, por favor, solo vete.