SOMOS UN PAIS que vive en el lado oscuro de la melacolía y la angustia, transitando constantemente de la una a la otra, y regresando de esta a aquella, durmiendo sin sueños; despertando a una realidad también vacia de sueños. (...) La Economía de mercado ha parido a la teología de mercado, la que, entre un huaico de calamidades y estupideces dogmáticas, ha adsorbido las religiones y las doctrinas. convirtiendolas en empresas para contruir templos sin filosofía, leyendas ni oraciones, donde el pecado original e imperdonable es la deuda externa, el perdón es un aumento de sueldo, las bienaventuranzas son las utilidades, y el cielo es la casa propia. HIPOTECABLE desde luego.
Hemos perdido el respeto a la creatividad y, como consecuencia, también la hemos perdido, y vivimos imitando, copiando, remendando, plagiando, falsificando, mendigando o robando.
La originalidad es un delito; el AMOR a nuestro suelo, a nuestra historia, a nuestras leyendas y tradiciones, y a los monumentos de nuestros antepasados, son atractivos turícticos. Las fronteras se han convetido en aduanas, la NACIONALIDAD, en un pasaporte, y nuestro destino es integrarnos al mundo aburrido, amorfo, apátrida del trabajo, la oferta y la demanda, y la globalización.
Como una FAMILIA que se ve obligada a sacrificar la intimidad esencial de su hogar para no morirse de hambre, y alquila habitaciones sin comprender que de ese modo, y por más precauciones que tome, pierde irremediablemente el territorio de su IDENTIDAD, aquí, en nuestro país, nos hemos entregado desenfrenadamente a subastar nuestro territorio y nuestros recursos naturales a cambio del engañoso plato de lentejas de la INVERSION EXTRANJERA, que termina por llevarse mucho más de lo que trae, y que, poco a poco, va limitando a la patria a la bandera y al himno nacional.
muher nose komo decirte ke me enkanta komo escribes =D
ResponderEliminarlo ke dices es tan cierto
m ankantan las metaforass *-*